
EL PROGRESO: Un nuevo centro especializado en cuidado capilar llega a Lugo
La apuesta por la innovación y el cuidado capilar sigue creciendo en Lugo. Sara Negro Estilistas, conocida por su trayectoria en el sector, ha dado
Utilizamos productos propios especializados basados en ingredientes naturales. Su formulación ayuda a la bio regulación del cuerpo.
Tratamos cada caso de forma única, con diagnóstico y seguimiento personalizados. Sesión a sesión, explicamos los avances y el cliente puede seguir su progreso en su historial virtual.
En Centros Bajo Cero, estamos dedicados a proporcionarte el acceso a los profesionales más cualificados, garantizando así que recibas un asesoramiento dermatológico de máxima calidad.
Nuestro equipo, compuesto por expertos en la materia, se enriquece con la llegada de Beatriz Vázquez Losada, una dermatóloga de reconocido prestigio, que aporta una vasta experiencia en el ámbito del cuidado integral de la piel y del cuero cabelludo.

La apuesta por la innovación y el cuidado capilar sigue creciendo en Lugo. Sara Negro Estilistas, conocida por su trayectoria en el sector, ha dado

Bajo Cero Granada se suma al deporte local como patrocinador oficial del primer partido de la temporada del Grupo Hafesa RACA Granada. El encuentro, que

Bajo Cero ya está en Alcorcón, ofreciendo una solución natural y eficaz para quienes sufren alteraciones capilares. Ubicado en la Calle Aragón, este nuevo centro

Hace tres años, una paciente llegó a mi consulta convencida de que las sesiones de frío le estaban empeorando la retención de líquidos. Llevaba dos semanas aplicándose cold packs durante 40 minutos en muslos y abdomen, y tenía toda la razón: el edema había aumentado visiblemente. Lo que ella no

Después de 7 años tratando a deportistas y personas con fatiga persistente, hay algo que tengo grabado a fuego: el frío extremo no es una varita mágica que arregla cualquier tipo de agotamiento. He visto a atletas salir de la criocámara sintiéndose renovados en 48 horas y a otros arrastrando

Después de diez años trabajando con pacientes que arrastran piernas hinchadas, manos heladas o calambres que les despiertan de madrugada, me queda una certeza incómoda: casi nadie sabe por qué su flujo sanguíneo falla. Y lo peor es que aplican soluciones diseñadas para un problema que no es el suyo.