
Tu pelo después del Pilar: laca, moños y raíz irritada
El daño casi nunca lo hace el fijador. Lo hace el cepillo que cogemos a las tres de la mañana, de pie frente al espejo, intentando deshacer un rodete que lleva dieciocho horas montado. Ahí es donde se parte la fibra. Trabajamos desde hace siete años acompañando procesos de recuperación






